Normalmente estamos demasiado liados en nuestras vidas como para que la respiración profunda tenga en sí un efecto positivo. Por ello, en Yoga, usamos asanas, posturas. El movimiento físico que se produce en la asansa rompe la rigidez de nuestros cuerpos y mentes, y nos hace más flexibles, lo que permite que la energía se mueva a través de todo el cuerpo mejor y fluidamente.

Aunque las posturas son beneficiosas si no se acompañan de una respiración profunda, la práctica no beneficiará al cuerpo ya que la respiración es lo que hace que la energía se mueva y lo que ayuda a que el cuerpo se relajarse. Cuando respiramos profundamente, podemos abrirnos a sentir más, así como a estar más en sintonía con lo que está sucediendo en nuestro cuerpo.

El flujo que se genera durante la acción de inhalar y exhalar provoca una transformación en el cuerpo y la mente, purificándolos y limpiándolos para que salga a relucir nuestra verdadera esencia. Además, se aumenta la circulación, se cultiva el equilibrio hormonal, se regeneran los órganos y se calma el sistema nervioso.

En este artículo vamos a aprender a observar nuestra respiración así que no dejes de leer si quieres mejorar en tu práctica.

Observa tus costados

Túmbate con el cuerpo estirado y posiciona tu mano derecha en el vientre y observa tu respiración. Siente si tu mano se eleva o no. De no ser así, manda la respiración a la mano para hacer que el abdomen se hinche como un globo provocando una respiración abdominal. Posiciona tu mano izquierda en el pecho para asegurarte de que no se mueve.

Ahora posiciona tus manos en los costados, en la zona de las costillas. Observa tu respiración. Siente si el aire expande tus costados o no. Luego, manda tu respiración hacia tus manos y provoca una respiración costal. Relájate con el movimiento.

Conociendo estas dos respiraciones podrás practicar correctamente las asanas. A veces usarás solo uno y otras los combinarás.

Durante la práctica

Cuando practicamos posturas con elevación de brazos deberemos tener en cuenta que estamos en una posición de inspiración debido a la posición de las costillas. Por ejemplo, en la postura de media luna o en la postura de la bisagra.

Ujjaji Pranayama

Este pranayama generalmente se realiza en asociación con asana, a diferencia de algunas de las otras formas de pranayama. La respiración Ujjayi es el tipo de respiración que se usa en un estilo de práctica Vinyasa / Ashtanga, pero puede ser usado en cualquier tipo de Yoga. Es el estilo principal de respiración que se usa cuando fluyen las poses más extenuantes. Cuando empieces a enfriarte y a pasar más a las posturas relajantes, es hora de dejar de lado esta forma de respirar y permitir que la respiración sea más natural. La respiración Ujjayi es relajante y energizante.

Con la respiración Ujjayi, inhala y exhala por la nariz con los labios cerrados. Todo el aire pasará a través de las fosas nasales. Esto también sirve para generar calor en el cuerpo. Deberás poner el énfasis en la garganta. Crea una constricción en la garganta como si inhalaras y exhalaras con una pajita fina. Mientras mantiene la boca cerrada puedes sentir la respiración acariciando la parte posterior de tu garganta mientras inhalas y exhalas. Debes de poder escuchar tu respiración que será similar al sonido de las olas. Realiza ciclos continuos e ininterrumpidos de inhalaciones y exhalaciones.

Practica sin movimiento durante mínimo 3 minutos y después, prueba a realizar esta respiración durante tu práctica de Yoga.

Reglas para la respiración en Yoga

Estas cinco pautas deben aplicarse a todas las prácticas de yoga.

Inhala al abrir la parte delantera del cuerpo.

Las inhalaciones expanden el pecho y el abdomen. Por ello, cualquier asana que abra la parte delantera del cuerpo debe practicarse en una inhalación. Estos incluyen flexiones hacia atrás, levantar la cabeza y levantar los brazos.

Exhala mientras comprimes la parte delantera del cuerpo

Los movimientos de flexión hacia adelante tienden a comprimir la parte delantera del cuerpo. Por ello, todas las inclinaciones hacia adelante deben practicarse en una exhalación. Los giros y las curvas laterales, que restringen la expansión del pecho y el abdomen, también deben practicarse al exhalar.

Si la respiración se suspende después de inhalar, no te muevas

Las inhalaciones tienen un punto máximo, pero su efecto puede prolongarse conteniendo momentáneamente la respiración después. Esta técnica a veces se usa en yoga.

Solo muévete durante la suspensión de la respiración si es después de una exhalación

El efecto de una exhalación puede prolongarse si la respiración se suspende momentáneamente. Debido a que los pulmones y el abdomen se relajan después de la exhalación, el cuerpo no es tan resistente al movimiento. Los movimientos de flexión hacia adelante son seguros de practicar en este punto del ciclo respiratorio.

Respira profundamente y sin esfuerzo

Esta es la más sólida de las reglas de oro de la respiración del yoga. La respiración debe servir como guía en todo movimiento. En el momento en que la respiración se vuelve tensa significa que el cuerpo se ha llevado demasiado lejos. El objetivo de cualquier asana es estar completamente cómodo y relajado; moverse y aguantar con respiraciones profundas y sin esfuerzo. Solo entonces se pueden obtener los beneficios de una asana. Utiliza siempre la respiración como guía.

A partir de ahora ya sabes qué debes hacer para lograr que tu práctica mejore sus beneficios y seas un mejor Yogui.

Si te ha gustado este artículo no dudes en echar un vistazo a este artículo sobre los Libros de crecimiento personal o este otro para que sepas que asanas practicar para el dolor de espalda.

Te mando un fuerte abrazo.

Namaste

Procesando…
¡Lo lograste! Ya estás en la lista.

MakingYoga

Making Yoga

[CURSO ONLINE] YOGA PARA EL ESTRÉS